Ángel Capa, en una profunda reflexión sobre la historia del fútbol argentino, evitó definir a la selección actual como la "mejor de la historia", argumentando que cada equipo tuvo su momento y que es difícil comparar épocas. Mencionó selecciones pasadas como la de 1957 y 1978, pero señaló que la memoria es limitada.
Capa defendió la continuidad del fútbol, criticando las interrupciones como el "cooling break" y los shows de medio tiempo, calificándolos como decisiones puramente económicas que atentan contra la esencia del deporte. Expresó su molestia ante estas prácticas, comparándolas con interrumpir una obra de teatro para hacer malabares con una pelota.
El analista también elogió a Lionel Messi, destacando su genialidad y su capacidad para mantenerse en la élite durante tanto tiempo, a pesar de los años. Comparó su anticipación en el juego con la de otros grandes futbolistas, pero resaltó su habilidad única para pensar jugadas con segundos de antelación.