Se estima que la velocidad del viento en el incidente del micro en Luján superó los 120 kilómetros por hora, alcanzando una categoría F2 de intensidad tornádica. La angulación del viento, actuando perpendicularmente al vehículo, fue un factor clave.
Los especialistas recalcan la importancia de la dirección e intensidad del viento para la ocurrencia de este tipo de eventos. La combinación de estos factores puede generar fuerzas capaces de volcar vehículos de gran porte como colectivos.