El gobierno venezolano realiza un censo biométrico para determinar la necesidad de 25.000 nuevas viviendas tras los devastadores terremotos. Mientras tanto, 17.907 personas permanecen sin hogar y más de 20.000 se encuentran en campamentos transitorios.
La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios alertó sobre el aumento de desplazamientos hacia otras regiones del país. La solidaridad es clave mientras se espera el plan de trabajo gubernamental que iniciará en agosto para afrontar las consecuencias de la catástrofe.