Un informe preliminar sobre el accidente de helicópteros ocurrido el 14 de junio revela que ambas aeronaves compartían la misma ruta de vuelo. Uno de los helicópteros, en el que viajaba el influencer Gaspi, no fue detectado por los radares del sistema brasileño.
El otro helicóptero sí fue monitoreado hasta momentos antes del impacto, registrando una altitud de unos 800 pies y una velocidad de 108 nudos. Ninguna de las aeronaves contaba con registradores de datos de vuelo ni grabadora de voz (caja negra).
La investigación se basa en la información disponible del helicóptero que sí fue detectado, el cual llevaba solo al piloto y a un acompañante. La normativa brasileña no exige la instalación de caja negra en este tipo de helicópteros.
La mecánica del choque sugiere un "atropellamiento" debido a que ambos iban por la misma ruta, uno más rápido que el otro. El helicóptero que iba adelante no vio al otro, y el de atrás no tenía registro, lo que derivó en la tragedia.