Se actualiza el pronóstico del tiempo, indicando que el foco de la tormenta se traslada hacia la costa atlántica, mientras que la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano se alejan del "tiempo severo".
Se advierte a la población de la costa atlántica, incluyendo San Clemente, San Bernardo, Pinamar y Mar del Plata, sobre la inminente caída de granizo y posibles lluvias fuertes.
Se aclara que, si bien la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano experimentarán lluvias, estas serían más débiles y no de carácter severo, permitiendo una mejora gradual en las condiciones.