El campeonato nacional de glima islandesa se acerca, y Torjur se prepara intensamente. La técnica de la glima se basa en el deslizamiento y el equilibrio, con más de 15 variantes y un énfasis del 70% en la fortaleza mental y 30% en la técnica. El combatiente debe ser fuerte, flexible y rápido para derribar al oponente en los breves combates de dos minutos.
Torjur complementa su entrenamiento con levantamiento de pesas para potenciar su fuerza explosiva y poder mover oponentes de hasta 150 kilos. Además, analiza a sus rivales, identificando sus puntos débiles y movimientos clave para anticipar sus estrategias.
El ritual previo al combate, que incluye darse la mano con respeto y honor, marca el inicio de la lucha. La clave para Torjur reside en mantener la calma, encontrar el momento exacto para desequilibrar al oponente y defenderse eficazmente, manteniendo una posición segura para evitar caer.