Venezuela evalúa las consecuencias del doble terremoto del 24 de junio, que dejó casi 5.000 muertos y más de 16.000 heridos. La ONU estima que hasta 50.000 personas podrían estar desaparecidas.
Se necesitarán unas 25.000 viviendas nuevas para paliar la crisis habitacional. El doble sismo afectó más de 800 edificios, de los cuales 190 colapsaron. El gobierno reportó 17.907 personas sin vivienda y más de 20.000 refugiados en 106 campamentos transitorios, los cuales, según ONGs, carecen de servicios básicos.