La tensión aumenta en Europa del Este ante la posibilidad de ataques rusos a infraestructuras críticas en países bálticos y Polonia. Lituania ha advertido sobre supuestos planes rusos contra la OTAN, lo que ha llevado a un refuerzo de las defensas en la región.
La Unión Europea, por su parte, ha intensificado su escudo defensivo ante temores de ataques provenientes de Rusia y otras potencias. Se temen acciones dirigidas a estructuras energéticas, de transporte e instalaciones clave, que podrían desestabilizar el funcionamiento de servicios esenciales y generar problemas de suministro.
Las autoridades bálticas y polacas han señalado a Rusia como responsable de incidentes previos, incluyendo incendios provocados, ciberataques y sabotajes en líneas ferroviarias. En respuesta, Lituania ha confirmado el incremento de las medidas de seguridad para proteger sus infraestructuras más críticas, sumándose a un estado de alerta generalizado en el flanco oriental europeo.