La situación en el estrecho de Ormuz se ha vuelto crítica, con reportes de embarcaciones abordadas por tropas estadounidenses y ataques a navíos comerciales. El conflicto ha interrumpido las exportaciones energéticas desde el Golfo Pérsico, y se observa una intensificada presencia militar en las costas de Omán.
Existe la posibilidad de un retorno a una guerra total tras el colapso del alto al fuego, lo que podría generar un desastre en la región.