Se describe la atmósfera en la calle como una "tensa calma" ante la inminencia de la tormenta. Se sugiere la necesidad de tomar precauciones, como usar ropa impermeable o improvisar un traje especial, ante la posibilidad de lluvias intensas.
La sensación térmica es de calor y humedad, y se percibe una atmósfera expectante, como si "algo estuviera por pasar". Se hace hincapié en la necesidad de estar preparados para las condiciones climáticas adversas que se avecinan.