María Ribú enfatiza la importancia de identificar los impactos, riesgos y oportunidades más significativos relacionados con el cambio climático y la sustentabilidad para cada compañía. Recomienda soltar aquellas iniciativas que no forman parte de la estrategia central, aunque aclara que esto debe hacerse con cuidado para no dañar relaciones existentes.
Las empresas que buscan competitividad y cumplir con la agenda de sustentabilidad deben enfocar sus esfuerzos en los temas estratégicos. La clave está en priorizar y concentrar recursos en las áreas que realmente marcan la diferencia, dejando de lado lo secundario.