María Ribú detalla cómo Europa ha buscado hacer más lógicas sus regulaciones de sustentabilidad, enfocándose en la eficiencia y competitividad. La Unión Europea decidió centrar las exigencias en las empresas que más impactan en el cambio climático, en lugar de imponer cargas extraordinarias a las pequeñas empresas.
Se busca una mayor lógica y eficiencia en las normativas, sin cambiar el espíritu original de la agenda. La meta es que las regulaciones sean más alcanzables y efectivas para las grandes corporaciones, reconociendo que son estas las que tienen mayor capacidad de influir en la descarbonización.