Lionel Scaloni confesó que el cambio de estilo de juego de la Selección Argentina, pasando de un enfoque vertical a uno de mayor posesión y asociación, fue una decisión tomada tras el Mundial de Rusia 2018 y la Copa América 2019.
Scaloni reconoció que se dio cuenta de que los jugadores argentinos, con Messi, De Paul, Paredes y otros, se destacaban por su habilidad para juntarse y asociarse, y no por la velocidad o los pases largos.
El entrenador destacó la importancia de la humildad y la valentía para reconocer errores y evolucionar, mencionando que priorizó el estilo de juego que mejor se adaptaba a las características de sus futbolistas, en lugar de seguir ciegamente las tendencias.