Se describe un nuevo modelo de liderazgo deportivo donde el técnico actúa más como un líder emocional cercano que como una figura distante. Se resalta la importancia de la pandemia al haber unido al grupo durante 45 días, forjando lazos de amistad.
Este modelo permite que los jugadores se sientan cómodos para expresar sus opiniones, como en el caso de Paredes con Scaloni, diferenciándose de otros estilos de liderazgo más autoritarios vistos en Europa.