Se aborda la problemática de la reventa de entradas para la final del Mundial y los altos precios en el mercado.
Se menciona que, incluso en la reventa de FIFA, una entrada para una semifinal costó 1.700 dólares. Se advierte que los precios generales son muy elevados y que un paquete completo puede rondar los 14.000 dólares, pero en vuelos comerciales.
Se explica que la dificultad para conseguir entradas a través de canales oficiales obliga a recurrir a la reventa, elevando considerablemente los costos. Se compara con los precios de vuelos privados, que son aún más caros.