El Reino Unido reafirma su apoyo a Ucrania con un paquete de 300 millones de euros y la provisión de 16 aviones Gripen de fabricación sueca para la Fuerza Aérea ucraniana. Esta ayuda incluye entrenamiento para pilotos e ingenieros, simuladores y equipamiento complementario.
La decisión también busca respaldar miles de empleos en el sector de defensa británico y dinamizar la economía del Reino Unido, beneficiando a ambas naciones.