La discusión sobre la bandera de Malvinas continuó, con énfasis en si la acción de mostrarla en el partido era una transgresión a las normas establecidas por la FIFA.
Se planteó la dualidad entre cantar por Malvinas, lo cual se considera aceptable, y mostrar una bandera con el mismo mensaje, lo cual generó debate. Se argumentó que el fútbol no es Disney y que las reglas deben ser respetadas, comparando la situación con la adhesión a normas en otros ámbitos como una tesis de maestría.