La crónica continúa desde La Boca, en el Club Nápoles en homenaje a Diego Maradona. Se relata la experiencia de ver el Mundial allí y la promesa de continuar la celebración en el Obelisco si Argentina gana.
Se menciona la posibilidad de tatuarse a Chiqui Tapia y se describe la emoción de la gente al verlos. Se advierte sobre los peligros de las celebraciones masivas, como ocurrió en la final anterior, y se recomienda mantener a "Pelusa" (un vehículo o elemento simbólico) a resguardo.