Se informa que el alquiler de viviendas para turistas a través de plataformas como Airbnb está prohibido en Nueva York.
A pesar de la prohibición, la dificultad para encontrar departamentos a largo plazo para alquilar puede influir en los costos de alojamiento.
Se menciona que el alquiler de un departamento podría reducir significativamente el costo en comparación con un hotel.