La Doctora Bajara se encuentra preocupada por la salud de la señorita Hu y considera que debe ser tratada con urgencia. A pesar de las dudas de Hu sobre su estado, se decide realizar más pruebas de sangre y una cita con un neurocirujano.
Mientras tanto, Tugra y otro personaje discuten sobre la información que podría incriminarlo. Se menciona la posibilidad de que Bajara tenga información comprometedora, pero ella lo niega y expresa su deseo de no involucrarse.
Se revela que Tugra está siendo buscado por la policía y se plantea la necesidad de obtener información para acorralarlo. Se menciona la existencia de pruebas que podrían ser perjudiciales para él.