Se planteó la incógnita sobre el tiempo que demandará el montaje y desmontaje del escenario para el espectáculo de la final, comparándolo con el despliegue del Super Bowl.
Se especuló sobre la posibilidad de que el show sea más austero para no afectar el césped del campo de juego, respetando las normativas de la FIFA, y se sugirió que algunas partes podrían ser pregrabadas para optimizar el tiempo.