Se generó debate sobre la designación del árbitro para la final del Mundial entre Argentina y España, especialmente por los antecedentes negativos de Argentina con este mismo árbitro en partidos anteriores.
Mientras algunos lo ven como una cábala o un mal presagio, otros argumentan que es una coincidencia y que los resultados deportivos dependen más del desempeño del equipo que de la figura arbitral.
Se contrastaron las estadísticas de Argentina con este árbitro (5 partidos, 5 victorias) con las de España (5 partidos, 5 victorias), lo que alimenta la discusión sobre si el equipo argentino está "beneficiado" por la FIFA.