Las olas de calor en Europa han provocado al menos 5.100 muertes en Alemania, según informes del Instituto Robert Koch. Las altas temperaturas extremas, que afectan a todo el continente y han causado incendios forestales en Francia y España, han agravado enfermedades preexistentes, principalmente cardiovasculares y respiratorias.
Expertos validaron la estimación, señalando que la constancia del calor evitó distorsiones por variaciones bruscas. La media semanal superando los 20 grados centígrados se vincula a un alto número de fallecimientos, lo que sugiere la necesidad de medidas de adaptación climática, como un mayor uso de aire acondicionado, en la arquitectura y planificación urbana de la región.