Se relata la odisea de Agustín Antonetti para conseguir entradas y alojamiento para la final del Mundial 2026 en Nueva York, describiendo el evento como el más caro de la historia. Los precios de alojamiento en Manhattan superan los 350-400 dólares por noche, incluso en hostales básicos.
Se ofrece como alternativa alojarse en Boston, donde los costos son la mitad, y viajar a Nueva York en tren o colectivo, lo que implica un viaje de cuatro horas. Se advierte que el día del partido el tráfico será una odisea. Antonetti también compartió su frustración al no poder conseguir entrada para el partido contra Inglaterra, donde los precios se dispararon a 5.500 o 6.000 dólares.