El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció la ruptura total de las relaciones diplomáticas con Italia, en respuesta a críticas del gobierno europeo sobre el refugio que el país centroamericano otorga a Alesio Casimirri.
Casimirri, ex militante de las Brigadas Rojas, tiene una condena por el secuestro y asesinato del ex primer ministro italiano Aldo Moro en 1978. El gobierno nicaragüense calificó las declaraciones del canciller italiano Antonio Tajani como "injustificadas, agresivas e irresponsables".
Italia había exigido la extradición de Casimirri, calificando de "inaceptable" conceder inmunidad a un criminal. El caso del asesinato de Aldo Moro sigue siendo una herida abierta en la política italiana.