La empresa suiza Mimic Robotics ha desarrollado manos robóticas, la M1 y la U1, con exoesqueleto. Estas manos son capaces de realizar tareas de gran sutileza, como manipular pequeños componentes o conectar cables, así como tareas de fortaleza, demostrando un avance significativo en motricidad fina.
Las demostraciones incluyen el manejo de tuercas y tornillos, e incluso la manipulación de chips o componentes delicados. La tecnología busca replicar la destreza humana, superando uno de los mayores desafíos en robótica. La sensibilidad de estas manos permite detectar pesos ligeros, similar a los sensores utilizados en el deporte.