Javier Milei opinó sobre la aparición de una bandera de las Malvinas en la cancha durante un partido, desligando a los jugadores de cualquier implicación diplomática y sugiriendo una posible sanción económica menor para Argentina.
Milei afirmó que las Malvinas se recuperarán a través de la diplomacia y que la acción de los jugadores no debe interpretarse como una postura política del país. Señaló que algunos buscan aprovechar la situación para generar controversia.
El Partido Liberal Demócrata británico solicitó a la FIFA la suspensión de los jugadores argentinos, argumentando una violación de los estándares de no politización. Citan como antecedente la suspensión de Rodri y Morata tras gritar "Gibraltar es España".