Se rememora un hecho del pasado de Lionel Messi, cuando de bebé participó en una producción solidaria de UNICEF junto a su madre. Hoy, ese niño es la figura central de la final del Mundial.
Se establece un paralelismo entre aquel momento y la actualidad, sugiriendo una especie de profecía que se estaría cumpliendo. La nota genera expectativa sobre el desempeño de Messi en la final, esperando que repita la hazaña de Qatar.