El debate futbolístico se centró en la figura de Lionel Messi y su relación con España, donde su legado en el Barcelona contrasta con la hostilidad de los aficionados del Real Madrid.
Se recordó que España fue el país que le abrió las puertas a Messi, pero su éxito en el Barcelona generó un sentimiento de amor-odio entre los seguidores de ambos clubes españoles.
A pesar de las ofertas y la posibilidad de jugar para la selección española, Messi siempre tuvo claro su deseo de representar a Argentina, un sentimiento que se remonta a sus inicios y a los contactos de la AFA para sumarlo a las selecciones juveniles.