Se cuestiona la afirmación de Javier Milei de ser una de las personas más reconocidas del planeta, sugiriendo que Lionel Messi goza de mayor reconocimiento global. El incidente de las banderas durante el partido de la selección argentina habría reforzado esta idea.
Se resalta la movilización que genera el fútbol y el amor de los jugadores por la selección, contrastando con intentos del gobierno de apropiarse de este sentimiento. Se subraya que la representación de la selección trasciende las divisiones políticas.