Se percibe una atmósfera más tranquila en la previa de la final, en comparación con la tensión previa al partido contra Inglaterra. La carga emotiva y el estrés de las instancias anteriores podrían haber disminuido la ansiedad actual.
Los jugadores llevan más de 40 días de concentración, y aunque la ansiedad podría aumentar a medida que se acerca el partido, la tranquilidad actual se atribuye al buen desempeño del equipo y a la cercanía de la final.