La situación del humo en Nueva York, que afectó la calidad del aire, parece estar mejorando. Si bien hubo una alerta que recomendaba a grupos de riesgo permanecer en sus hogares y utilizar mascarillas, la presencia de viento ha ayudado a disipar el humo.
Actualmente, no se observa una gran cantidad de personas con mascarillas, lo que sugiere una percepción de mejora. El pronóstico de lluvias para la noche y el día siguiente es una buena noticia, ya que ayudará a limpiar aún más el aire.
A pesar de la mejora, se mantiene la recomendación de precaución, especialmente para personas con problemas respiratorios. La calidad del aire se monitorea constantemente, y se espera que las lluvias contribuyan a normalizar la situación.