Claribel Medina reflexionó sobre la intensidad y pasión característica de los argentinos, comparándola con la forma de ser de los puertorriqueños.
Recordó las discusiones acaloradas de antaño entre hombres y mujeres en Argentina, que a pesar de su vehemencia, a menudo terminaban en gestos de hermandad y afecto, como invitarse a un whisky o compartir una pizza.
Contrastó esta dinámica con la situación actual, marcada por una "grieta" más profunda, que atribuye en parte a las redes sociales y a la intencionalidad de generar miedo y división.
Medina expresó su preocupación por la polarización y la tendencia a silenciar al otro, comparándola con prácticas de dictadura, y afirmó su decisión de expresar su opinión, especialmente sobre temas como la salud y la situación de las personas con capacidades diferentes, a pesar de los riesgos de perder público.