La elección entre la Puerta del Sol en Madrid y Times Square en Nueva York genera un dilema para los cronistas, quienes expresan su deseo de estar en ambos lugares emblemáticos durante el fervor del Mundial.
La expectativa por el partido es alta, y la posibilidad de asistir a uno de los eventos deportivos más importantes del año aumenta el atractivo de ambas ciudades. La decisión de dónde estar refleja la magnitud del evento y el interés global que genera.