En la Plaza del Sol de Madrid, se percibe una notable ausencia de clima de Mundial. A pesar de la cercanía de la final, no se observan banderas españolas ni mensajes de apoyo a la selección, lo que contrasta con la efervescencia que se esperaría en un evento de tal magnitud.
La falta de fervor popular contrasta con la importancia del evento deportivo. Se cuestiona la falta de manifestaciones de apoyo a la selección española, generando interrogantes sobre el ambiente en la capital en la previa de la final.