Se describe la llegada de gente a la ciudad de la final, incluyendo argentinos que viajan desde Atlanta y Kansas. Se menciona la presencia de personas en bicicleta y casas rodantes, así como aquellos que viajan a dedo, evidenciando la magnitud del evento.
Se aborda el tema de la reventa de entradas, con precios que superan los 20.000 dólares, y la locura de los fanáticos por conseguir un lugar en la final.