Se debatió sobre las lesiones de jugadores clave como Cuti Romero y Pedro Porro de cara a la final del Mundial entre Argentina y España. Se señaló que, a pesar de las molestias, es probable que jueguen infiltrados debido al nivel de exigencia del torneo.
Se cuestionó si el formato del Mundial con 48 equipos y el calendario pos-temporada han contribuido al agotamiento físico de los jugadores. Se mencionó que, a pesar de las lesiones, no ha habido roturas graves, y se especuló sobre la posibilidad de que los jugadores reciban infiltraciones para poder disputar el partido.