La historia de Laura, marcada por el abandono materno, los vicios y la violencia, es un testimonio de superación. Tras una vida de sufrimiento, maltratos y pensamientos suicidas, Laura logró perdonar y liberarse de sus adicciones, encontrando paz y una nueva vida.
Agradece a la Iglesia Universal por el apoyo recibido, que le permitió transformar su realidad y la de su familia. Hoy, Laura vive libre de vicios y pensamientos negativos, un ejemplo de que es posible salir adelante a pesar de las adversidades más profundas.