Se repasa la historia del trofeo de la Copa del Mundo, diseñado por un italiano en 1970 tras un concurso. El diseño actual ha perdurado a lo largo de los años, manteniendo su estatus de máximo galardón del fútbol.
Argentina ha tenido el privilegio de alzar este trofeo en varias ocasiones: en 1978, 1986 y 2022. El anhelo actual es volver a traer la copa a casa en la próxima final.
Se destaca la belleza del trofeo y se menciona que, contrario a la creencia popular, no es de oro macizo, lo que permitiría levantarlo.