La tensión previa a la final del Mundial es palpable, con la "salud mental" de los argentinos en juego. Se reflexiona sobre el significado del partido, que trasciende lo deportivo y se vive como una cuestión de vida o muerte.
El despliegue de la bandera de las Malvinas generó una profunda emoción, interpretada como un alivio y una confirmación de que los jugadores representan el sentir del pueblo argentino. Se mencionan cábalas personales, como el uso del mismo boxer durante todo el campeonato, y se recuerda la controversia de la foto de Messi con Trump, que generó dolor en muchos.