Se mostraron imágenes del patio de la escuela de Rodrigo De Paul en Sarandí, donde los niños, con gran entusiasmo, cantaban canciones alusivas al Mundial y a la selección argentina.
Los niños demostraron un profundo conocimiento del cancionero mundialista y expresaron su deseo de que estas imágenes lleguen a De Paul, emocionándolo.
Se destacó la energía contagiosa de los pequeños, quienes, a pesar de la "manija" del Mundial, parecían dispuestos a volver a clases, aunque con cierta resistencia.