L'Oreal ha iniciado una profunda transformación de su modelo de negocio, transitando de una industria lineal a una circular, un proceso que abarca más de 100 años de historia en el mercado de la belleza.
Una decisión ética y responsable de la compañía fue cesar el testeo de productos en animales, desarrollando métodos alternativos como la piel humana reconstruida in vitro (Episkin), incluso antes de que la legislación europea lo exigiera. Esta postura refleja el compromiso de L'Oreal con la responsabilidad ética y la sustentabilidad en toda la cadena de valor.