En un emotivo momento tras la victoria de Argentina, los jugadores desplegaron una bandera que rezaba "Las Malvinas son argentinas". Este gesto, aunque esperado que pueda acarrear sanciones, conmovió profundamente a los presentes y a la audiencia, especialmente a los excombatientes de Malvinas.
Antonio, uno de los entrevistados, describió el momento como una "caricia al alma" y expresó el orgullo que sintió al ver que los jugadores compartían el mismo sentimiento que todo el pueblo argentino.
El sentimiento de reivindicación por las Malvinas se hizo presente en el campo de juego, un acto que, según los entrevistados, "no podíamos fallar al pueblo argentino". La emoción fue tal que uno de ellos confesó haberse "aniquilado emocionalmente" al ver la bandera desplegada.