La televisión estatal iraní difunde imágenes de la destrucción de puentes en la provincia de Ormosgan, así como daños en estaciones ferroviarias y terminales de transporte, evidenciando el impacto de los bombardeos estadounidenses en la infraestructura civil.
Estos ataques, que ya no se limitan a objetivos nucleares o estratégicos, afectan directamente las zonas donde vive la población, elevando la posibilidad de una respuesta iraní de mayor magnitud.