Los eventos climáticos extremos, como las inundaciones en Argentina, generan un costo real y significativo. Según el Banco Mundial, las inundaciones provocan la pérdida de activos por valor de 1.400.000 millones de dólares. Estos eventos impactan directamente en el negocio y deben ser incorporados en la gestión de riesgos de las empresas.
La pérdida de activos debido a inundaciones representa una cifra millonaria y subraya la necesidad de que las empresas consideren los riesgos climáticos en su planificación. La gestión de estos eventos extremos es crucial para la sostenibilidad financiera y operativa de las organizaciones.