Se comenta la reacción de algunos ingleses ante la derrota, diferenciando entre quienes la aceptan con altura y quienes reaccionan con hostilidad.
Se menciona un comentario que minimiza el logro argentino, atribuyendo la alegría por el fútbol a la falta de otras satisfacciones debido a la inflación y el desempleo en Argentina.
Se critica esta perspectiva, señalando la hipocresía de llamar "racistas" a los argentinos mientras se emiten juicios de valor simplistas sobre su cultura y motivaciones.