El incendio en el bosque de Fontainebleau, al sur de París, que comenzó el domingo, se encuentra contenido pero no completamente extinguido, según informaron los bomberos.
Las labores de extinción son complejas debido a la naturaleza del suelo (arena y turba), lo que requiere un trabajo minucioso árbol por árbol. Medios aéreos como helicópteros y aviones Dash continúan combatiendo las llamas.
El presidente Emmanuel Macron visitó a los bomberos y voluntarios, destacando la excepcionalidad de la situación, comparable a la post Segunda Guerra Mundial. Advirtió que las altas temperaturas persistirán hasta agosto, aumentando el riesgo de nuevos incendios.
Dos jóvenes de 18 años han sido imputados como presuntos autores del fuego, uno de ellos bombero voluntario. Una tercera persona fue detenida por intento de iniciar otro fuego. Macron anunció la creación de una cuenta nacional para donaciones destinadas a la recuperación del bosque, reserva de la biosfera de la UNESCO, y afirmó que no habrá tolerancia ante quienes ataquen este patrimonio natural.