El exarquero Iker Casillas ha moderado su postura respecto a la final del Mundial entre España y Argentina, pasando de afirmar que Argentina no ganaría la cuarta estrella a preguntarse "¿Y por qué no?".
Se interpreta este cambio como una retractación ante la contundencia del desempeño argentino y la alta expectativa generada. A pesar de esto, se reconoce el buen Mundial de España y su fortaleza como equipo.