Se remonta a un enfrentamiento histórico entre Argentina y España en la Copa del Mundo de 1966. El partido, jugado el 13 de julio de ese año, finalizó con victoria argentina por 2 a 1, con dos goles de Luis Artime.
Se describen detalles de aquel encuentro, mencionando a jugadores como Perfumo, Marzolini y Ratín. El relato evoca la técnica de los goleadores de esa época, comparándola con la de artilleros actuales como Batistuta y Lautaro Martínez.