En Estocolmo, los hermanos Lautaro (13) y Francesco (9) Acaba compartieron su emoción por la clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial.
A pesar de la tensión vivida durante los partidos, los jóvenes expresaron su alegría y la esperanza de que Argentina se corone campeón.
La familia, con la madre de visita desde España, planea reunirse para ver la final, a pesar de las diferencias de opinión sobre el rival a enfrentar (España o Francia).